Si pestañeas, puede que mañana no reconozcas a tu empresa

Una mirada a cómo los dispositivos conectados están transformando empresas en todo el mundo.

En Octubre de 2015, un excelente artículo en el Harvard Business Review escrito por Michael Porter y James Heppelman (CEO de PTC) le dio una vuelta a la forma en que el acceso a dispositivos conectados esta transformando las empresas de pies a cabeza.

Si no te suena Michael Porter, seguro has escuchado del famoso “análisis de las cinco fuerzas de Porter”, o alguno de sus 18 libros. No por nada es el autor más citado del mundo en las áreas de economía y administración.

En su artículo (encontrarás el link al final de este post), Porter y Heppelman revisan el impacto de la Internet de las Cosas Industrial en cada uno de los aspectos en que ven disrupciones y nuevas oportunidades o amenazas. El artículo es exhaustivo y recomiendo leerlo a todos los interesados en la IIOT, pero salta a la vista que muchos de los desarrollos que empresas como Monitor y otros start-ups le estamos metiendo a la IIOT están fuera del radar del mundo académico y que todavía hay mucho paño que cortar antes que podamos hablar de una industria madura con aplicaciones ampliamente usadas por las empresas. Asimismo, dan como hechos temas que están recién incipientemente siendo adoptados por empresas en el mundo en desarrollo. Cada vez que visitamos a un nuevo cliente potencial nos damos cuenta que el mundo ideal donde todo está monitoreado y hay programas de gestión sacándole el jugo a los datos que generan sus máquinas no es más que una fantasía.

Por supuesto, hay puntos (la mayoría, hay que decirlo) que están brillantemente abordados. Por ejemplo, ven con claridad cómo se conforma el nuevo stack de tecnología asociado a estos dispositivos conectados y la nueva infraestructura que empresas como Monitor deben soportar para poder ofrecer todas estas extraordinarias nuevas capacidades a estos dispositivos. Francamente, ver el modelo del stack de tecnología de la IIOT tan similar al que nosotros mismos habíamos creado años antes nos hizo sentir escalofríos.

Otro punto clave que los autores entienden perfecto es que el monitoreo y la capacidad de control remoto crean nuevas oportunidades para algoritmos de optimización. Y esos tres elementos en conjunto son la base que permite autonomía, con dispositivos aprendiendo, adaptándose a su ambiente, preferencias de los usuarios, que se auto-mantienen y operan por si mismos. ¿Ciencia ficción? La tecnología avanza tan rápido que mi recomendación sigue siendo no pestañear.

También se dan cuenta que las fuentes tradicionales de información en la empresa (operaciones, procesamiento de ordenes, interacciones con proveedores, ventas, servicio al cliente etc.) están siendo reemplazados por la información generada por los dispositivos conectados. Antes, la responsabilidad de definir y analizar estos datos era descentralizada entre las diferentes áreas del negocio y terminaba en silos de información. Compartir datos entre estos silos corporativos suele ser limitado y en episodios puntuales.

¿Donde está el valor en los datos capturada por los dispositivos mismos?

Esta pregunta la podemos responder directamente de nuestra experiencia. Clientes que cuentan con datos capturados por Monitor utilizan esta información centralizada para múltiples actividades generadoras de valor. Por mencionar algunos:

  • Toma de registros para sistemas de gestión: Los registros para sistemas de gestión normados como ISO 9001, ISO 14.001 o ISO 50.001 son normalmente un dolor de cabeza administrativo cuando no están automatizados. Con soluciones como Monitor estos datos van directamente a los sistemas de gestión documental, e incluso cuando Monitor y los sistemas no están integrados, obtener reportes y registros directo desde la web app es mucho más simple y rápido que tener que registrar estos datos en papel o bucear en los sistemas propietarios de cada vendor de dispositivos. En otros casos, los datos alimentan sistemas articulares que ayudan a optimizar la operación o la logística de algunos clientes, por ejemplo, a través de tomas de inventario automatizadas y remotas en centros de distribución de elementos que se almacenan a granel. La toma de datos en estos casos es imprecisa y usa valiosas horas hombre, lo cual se reemplaza con sensores automatizados de bajo costo (por ejemplo, sensores de ultrasonido o laser) que comunican las mediciones a los modelos matemáticos que gatillan alertas y reportes de stock diario.

  • Integración con otros datos y otros dispositivos: Esto es un sueño para muchas compañías. Hacer que por ejemplo en un entorno agrícola, sensores de humedad del suelo en conjunto con el sistema de riego e información meteorológica optimicen el proceso de riego y reduzcan el uso de agua, todo esto sin intervención humana directa. O por ejemplo, patrones de uso en un equipo particular en minería permitan determinar que el equipo es propenso a una falla y ejecutar una acción preventiva que evite una costosa reparación posterior.

  • Reconocimiento de patrones y tendencias para optimizar la operación: Un ejemplo concreto son los planes de eficiencia energética en edificios comerciales. Cada vez más, los dispositivos como sistemas de climatización, sensores y termostatos de estos edificios generan información útil que no es inmediatamente accesible. Obtener estos datos automatizadamente permite separar los efectos estacionales que afectan los sistemas de clima (por ejemplo, sistemas de clima que mantienen un edificio muy por debajo de la temperatura óptima en verano, desperdiciando grandes cantidades de energía), o problemas de eficiencia no detectados que se pueden determinar midiendo circuitos específicos. Es muy típico el caso en que un cliente “cree” que cierto circuito (por ejemplo, climatización o los ascensores) consume más energía que la ideal, cuando la realidad es que el esfuerzo debería estarse enfocando en otro circuito que nadie había medido independientemente.

  • Mantenimiento predictivo: Otro tema interesante relacionado con el anterior es la capacidad de detectar patrones no usuales en estructuras, molinos industriales o grandes equipos en procesos mineros. Una falla estructural puede causar una parada de planta tremendamente costosa, y a menos que haya un monitoreo continuo de vibraciones y su respuesta en frecuencia en puntos críticos de una estructura es posible que dichas fallas estructurales no se detecten a tiempo para tomar las medidas que las prevengan. Hay casos en que hay millones de dólares en juego, por lo que este es un tema serio y que puede generar un enorme valor a las empresas.

Un último punto que los autores ponen sobre la palestra es la tendencia hacia una organización en que la información es unificada, afectando incluso la foma en que se construye la estructura organizacional y las relaciones entre las diferentes áreas. Cada día hace más sentido dejar que la información fluya desde los silos de cada área de la organización hacia sistemas donde esos datos puedan combinarse y analizarse en conjunto. Hay enormes sinergias que se pueden aprovechar, y que en mi opinión son las que definirán las ventajas competitivas de las empresas del futuro.

Al final, la conclusión es simple: Una revolución se está gestando en las empresas de manufactura, desde donde va a expandirse hacia otras industrias. Y el impacto de los dispositivos conectados e “inteligentes” está todavía en pañales.

¡Hasta la próxima semana!

Artículo de Porter y Happelman en Harvard Business Review: https://hbr.org/2015/10/how-smart-connected-products-are-transforming-companies

Añadir nuevo comentario